
¿Qué es un SPD?
Es una actividad post dispensación relacionada con la adecuación personalizada de un tratamiento a personas no adherentes o que pueden no serlo, con el objetivo de optimizar el resultado del tratamiento.
En la preparación del Sistema Personalizado de Dosificación (SPD) se utiliza un blíster compartimentado en días de la semana y por tomas en el que el famacéutico prepara la medicación al paciente que lo necesita para mejorar el cumplimiento.
La medicación queda dispuesta en unos envases especialmente diseñados para evitar confusiones y facilitar al máximo el cumplimiento del tratamiento.
Objetivo
El objetivo principal del Sistema Personalizado de Dosificación (SPD) es contribuir a mejorar la adherencia al tratamiento farmacológico y, por tanto, los resultados en salud de los pacientes.
¿Para quién está indicado?
El objetivo principal del Sistema Personalizado de Dosificación (SPD) es contribuir a mejorar la adherencia al tratamiento farmacológico y, por tanto, los resultados en salud de los pacientes.
Pacientes en los que el farmacéutico haya detectado, o el mismo paciente comunique, problemas en el proceso de uso de los medicamentos por sus características personales, considerando conveniente ofrecer y controlar la dosificación a través de un SPD (por ejemplo, polimedicados, personas mayores con problemas de organización de los medicamentos, personas que viven solas en casa y no tienen una persona de referencia, etc.)
Pacientes incluidos en programas específicos concertados con las administraciones sanitarias.
Pacientes a quienes el médico prescriptor vea como susceptibles de beneficiarse de esta nueva prestación asistencial.
Ventajas y beneficios
Las ventajas del servicio son muchas y no sólo para el paciente sino que hay otros agentes, implicados en el cuidado del paciente, que también se benefician.
- Mejora la adherencia al tratamiento.
- Mejora la organización de la medicación.
- Evita confusiones en la manipulación y conservación de los medicamentos.
- Se reduce el stock almacenado en casa.
- Proporciona un mayor control del tratamiento.
- Le aporta comodidad y seguridad, por lo tanto tranquilidad de saber que va a tomar su medicación de forma correcta.
- Facilita la administración de la medicación al paciente.
- Disminuye el riesgo de errores en la administración de su medicación.
- Garantiza el seguimiento del tratamiento.
- Aporta información de los medicamentos que toma su paciente.
- Mejora de la comunicación con el farmacéutico y la coordinación entre ambos.
- Recibe información de incidencias con la medicación.
- Revaloriza la labor asistencial del farmacéutico, potencia el consejo farmacéutico.
- Reafirma a la farmacia como espacio de salud.
- Fomenta la fidelización del paciente, es una herramienta muy valorada por los pacientes.
- Mejora de la relación con el resto de profesionales sanitarios.
Remuneración
El SPD es un servicio que debe estar remunerado ya que aporta valor al paciente (promueve el uso racional del medicamento y la adherencia a los tratamientos) y requiere recursos añadidos por parte del farmacéutico.
Por otro lado, conviene recalcar que el resultado final de un proceso de implantación de cualquier servicio es conseguir que éste sea sostenible en el tiempo. Para su mantenimiento en el tiempo debe ser rentable para la farmacia que lo ofrece.
No hay un precio establecido y cada profesional puede establecer el que considere más acertado. En España oscila entre los 20€ – 30€/mes.
En algunos casos es la Administración la que sufraga el coste del servicio, para un grupo determinado de pacientes.
Responsabilidades
Según el procedimiento normalizado de trabajo definido por el Grupo de Trabajo de Sistemas Personalizados de Dosificación del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos en 2013 se establecen una serie de responsabilidades para la farmacia y el paciente.
El farmacéutico se compromete a cumplir con la legislación relativa a la Protección de Datos Personales; seguir los procedimientos de calidad o buenas prácticas; respetar la propiedad por parte del paciente de los prospectos y la medicación; informar y aclarar cualquier duda que le surja al paciente; así como advertir al paciente con la mayor prontitud ante cualquier eventualidad.
Asimismo, es necesario asegurarse de que la póliza de responsabilidad civil cubra esta modalidad de trabajo.
Por su parte, el paciente, al solicitar un SPD acepta que es un acto posterior a la dispensación, que puede abandonarlo libremente cuando quiera, que se le facilite toda la información relativa a sus tratamientos de forma actualizada, ordenada y veraz, que cumplirá las condiciones de conservación y seguridad del dispositivo SPD, que es conocedor de que el servicio tiene un coste que alguien debe pagar, ya sea el propio paciente/cuidador/familiar o bien la administración, y que informará de cualquier cambio de la medicación efectuado por su médico.
Si necesita ampliar la información sobre el tema, no dude en contactarnos a través del teléfono del servicio Medical Dispenser 902 11 58 82/948 33 50 05 o del correo electrónico medicaldispenser.sac@cinfa.com.